Aquí estoy, tumbado en una nube del séptimo cielo, que es tu sofá preferido, teniéndote entre mis brazos, escribiéndote unas líneas con los ojos empapados, con una sensación entre tristeza y alegría, tristeza por tenerme que despedir de ti una vez más y sentir otra vez, como me arranco el corazón y lo vuelvo a dejar a 200kms de mi, pero con la alegría de haber pasado tres noches maravillosas, mágicas, irrepetibles contigo. En este momento, viendo como juegas con mis manos y con tus piernas, no puedo evitar, sentirme el hombre más afortunado del mundo.
Hoy más que nunca,GRACIAS
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